¿Pueden las políticas
de RSC contribuir a reducir los costes de la empresa?
Reducir costes y aplicar recetas de RSC pudiera parecer algo opuesto. De hecho, muchos siguen pensando (y seguirán) que esto de la RSC no es más que un gasto. Sin embargo, no siempre es así. En este post me gustaría encontrar una relación causa efecto entre RSC y reducción de costes, de igual manera que en el anterior me propuse encontrar descubrir algunos nuevos motores de crecimiento económico por la vía de la RSC.
¿Cómo las políticas de RSC contribuyen a reducir costes?
Para empezar, todas las medidas de ahorro de energía y eficiencia energética son, además de económicas, perfectamente alineadas con una política de responsabilidad. De hecho, apelando a un consumo responsable de los recursos, es como mejor se pueden explicar a los empleados.
Entre otras, se pueden incluir las siguientes
medidas: adquisición de equipos eficientes; uso eficiente de equipos (encendido
y apagado); apagado de edificios a una determinada hora; temperatura y climatización
adecuadas en despachos y salas; impresión reducida y a dos caras; no uso del
color; sustitución de la correspondencia en papel por el e-mail; uso racional
del agua…Aunque estas medidas parecen “pequeñas”, lo cierto es que pueden
ayudar a minorar los gastos hasta en un 10%.
